sábado, 20 de febrero de 2010

Carta a un amigo

Recuerdas aquellos días cuales vivías tu vida , con tu soledad sin darle importancia.

Estoy normal te decías, caminabas por la calle indiferente al andar del gentío.

Transcurría el tiempo, mas personas conocías del lugar donde estudiar sueles.

En tus propios objetivos absuelto. Preocupaciones que absorben al avanzar de tus días, “debo estudiar “mas predispuesta esa idea en tu raciocinio se hallaba.

Salvo una tarde corriente , cumplidor de tu rutina , concentrado te hallabas en aquel apretujado asiento, equilibrando en tu recia mano un sencillo lápiz con los mismos libros acompañantes tuyos.

Se me ocurre el pensar, en que instante ocurre un momento en tu vida que cambia un segundo pasado al segundo futuro, ¿ Como ese minúsculo periodo en que tu cabeza tornaste y bastara un encuentro de tu mirada con aquella mujer para que inconcebiblemente captara tus sentidos ?. Presenciaste en tu interior, el recorrido de una corriente de aire apresurada. Tus ojos pestañearon como quien grita en una recóndita cueva y el eco mensajero te devuelve insistidas veces la palabra pronunciada...

Aquel día la miraste y no dejaste de pensar en ella , su existencia veo ahora que es una fracción de la tuya.

Han transcurrido ya muchas jornadas como cuantiosos axones en tu cerebro su mirada y su sonreír transmitieron para deleite tuyo.

Mientras a tu hogar caminas soy testigo del repetir de su nombre , de que fabricas un mundo con ella, idealizando y sintiendo después de un holgado tiempo el mas puro de los sentires ; preguntándote : ¿ ella que hará en esta hora compartida bajo el mismo cielo , con quien su mirada la comparte, sus pensamientos bajo que vuelan, quien dichoso es de sus pensares y como su dueño lo ha nombrado?. Luego reconoces la palabra celos después de sentirlos.

*****

Escuchaste esa balada que desatendiste prolongado tiempo, cual melodía y frase te construye a ti mirando sus tiernos ojos, de los cuales conquistado estas, en un lugar lleno de rosas, de olores celestiales como el que emite ella al pasar a tu lado y luego sentarse juntos, bajo un cielo azulado decorado por bandada de palomas sumado al viento que revolotea sus cabellos y tapa sus rojos labios cuales transmiten cada una de sus palabras a tus atentos oídos.

Sueñas únicamente, tanto tiempo pasado ya … pero solo contento te veo al compartir cortas palabras y admirar su sonrisa que como el sol a las flores abraza con energía y vida.

Tu me dices: ”¿ Que sera lo que siento? A mi juventud la vitaliza. Soy un volcán fuerte al verla, pero soy un ruiseñor bajo una tormenta en su ausencia.”

He notado tus nervios al acercartele y mover tus labios lo mas lento posible para que sientas dirigirle una infinita conversacion.

Pestañeas suavemente para procesar su mirar y no olvidar su sonrisa cuando ella se haya ido. Finges indiferencia pero la palabra felicidad se esconde detrás del acelerado palpitar de tu corazón al hablarle.

Amigo y compañero mio, hablo así contigo después de tantos años y esa euforia desde mucho no presenciaba.

Aunque mis ultimas palabras en esta carta, bobas y tontas suenen, callarme no podría.

Noto el suspiro que al hablar de ella haz soltado y osarme a esta conclusión llego , de que muy enamorado, amigo mio ... te he encontrado.

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